Seleccionar Página

Día de la Mujer: Mirar de dónde venimos para entender cómo estamos

Fecha de publicación: 08/03/2026

“Hay que ver de dónde venimos para ver cómo estamos.”
Frase con una mezcla de sabiduría y advertencia. Y cada 8 de marzo esa frase vuelve a mí como un recordatorio necesario: no podemos hablar del presente sin reconocer el larguísimo camino que nos trajo hasta aquí.

Durante siglos, siglos enteros, las mujeres vivimos bajo normas que limitaban nuestra voz, nuestra educación, nuestra libertad y hasta nuestra propia identidad. La historia humana, en términos generales, nos relegó a un papel secundario, doméstico, invisible. Y aunque siempre hubo mujeres que desafiaron lo establecido, la estructura social tardó muchísimo en abrirse.

Lo más impactante es que la mayoría de los avances que hoy consideramos “normales” no tienen ni 100 años. Es decir: la igualdad, tal como la entendemos, es prácticamente un suspiro en la línea del tiempo.

A continuación, una mirada histórica que nos ayuda a dimensionar ese recorrido.

📌 Línea de tiempo: De la sombra a la voz

Antes del siglo XIX – Siglos de silencio

  • El papel de la mujer se limita casi por completo al ámbito privado.
  • La educación formal es un privilegio excepcional.
  • La participación en decisiones políticas, científicas o económicas es prácticamente inexistente.
  • Aun así, surgen figuras que desafían su época, como Hipatia, símbolo del pensamiento femenino en un mundo que no estaba preparado para escucharlo.

Siglo XIX – Las primeras grietas (1800–1900)

  • Comienzan a surgir movimientos organizados que cuestionan la desigualdad.
  • Las mujeres reclaman acceso a la educación, al trabajo remunerado y a la propiedad.
  • Aparecen voces que marcarán un antes y un después, como Mary Wollstonecraft, defensora temprana de los derechos de las mujeres.

1900–1930 – El derecho a existir públicamente

  • En las primeras décadas del siglo XX, las mujeres empiezan a conquistar el derecho al voto en distintos países.
  • Se abren lentamente las puertas de universidades y profesiones antes prohibidas.
  • Destacan figuras como Marie Curie, primera persona en ganar dos premios Nobel, demostrando que el talento no tiene género.

1930–1960 – Avances interrumpidos y nuevas luchas

  • Las guerras mundiales obligan a las mujeres a ocupar roles laborales y sociales que antes les estaban vetados.
  • Tras los conflictos, muchas son presionadas para volver al hogar, pero ya no son las mismas.
  • La semilla del cambio está plantada.

A partir de 1960 – El verdadero punto de inflexión

Aquí es donde realmente comienza lo que hoy llamamos “igualdad”.

  • Surgen movimientos masivos que reclaman derechos civiles, laborales, reproductivos y educativos.
  • Se cuestionan los roles tradicionales y se exige autonomía sobre el propio cuerpo.
  • Se amplía la presencia femenina en la política, la ciencia, la cultura y el liderazgo social.
  • Voces como la de Simone de Beauvoir resuenan con fuerza:
    “No se nace mujer: se llega a serlo.”

1970–2000 – La igualdad legal empieza a tomar forma

  • Se aprueban leyes contra la discriminación laboral y educativa.
  • Se reconocen derechos fundamentales que hoy damos por sentados.
  • Las mujeres comienzan a ocupar espacios de poder y representación.

2000–2024 – El desafío de la igualdad real

  • La presencia femenina crece en todos los ámbitos, pero persisten brechas salariales, violencias, techos de cristal y estereotipos.
  • Surgen nuevas referentes globales en ciencia, activismo, política y tecnología.
  • La conversación se amplía hacia la diversidad, la interseccionalidad y la corresponsabilidad.

Un presente que honra el pasado y construye el futuro

Hoy, cuando hablamos de igualdad, debemos recordar que no llevamos ni un siglo ejerciendo derechos que deberían haber sido nuestros desde siempre. Que venimos de siglos de subyugación y que, aunque hemos avanzado muchísimo, aún queda camino por recorrer.

Por eso eta frase cobra tanto sentido:
“Hay que ver de dónde venimos para ver cómo estamos.”

Mirar atrás no es quedarnos en el pasado, sino reconocer la fuerza de quienes abrieron camino y la responsabilidad que tenemos de seguir avanzando. Cada derecho conquistado es fruto de generaciones de mujeres que se atrevieron a imaginar un mundo distinto.

Hoy, en el Día de la Mujer, honramos esa historia.
Y seguimos escribiendo la nuestra.

Marcela Bordolini

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *